CALENTANDO: CITA CON EL DESTINO

Por: Fausto Castaños 

POR SEGUNDA temporada consecutiva, el destino de Dodgers de Los Ángeles, queda en manos de Julio Cesar Urías. De nuevo, el futuro de los actuales monarcas de Grandes Ligas, queda en suspenso, a merced de la actuación del Sinaloense, en el crucial quinto juego de la serie divisional de la Liga Nacional, frente a los Gigantes de San Francisco, en la bahía californiana.

URIAS, QUE HA respondido a retos más complicados de su corta carrera, va con la consigna de ratificar su brillante temporada y acrecentar su leyenda en esta organización. Para ello, pretende volver a vencer al equipo más triunfador de la campaña regular. Gigantes, con sus 107 victorias, fue víctima de los lanzamientos de Urías, en el segundo choque en su propia casa, para igualar la contienda a un triunfo por bando. Lanzo cinco entradas, tres hits, una base, 5 ponches y una carrera. Dominio absoluto para paliza de 9-2. Logan Webb, será su rival en el centro del diamante. Nada cómodo, porque fue el autor del primer triunfo y por blanqueada.

NO PUDIERON ganar sus estrellas, Max Scherzer y Walker Buehler. Ahora dependen de Julio Cesar. Si, el mismo, que cimentó la corona de la temporada pasada, con aquel relevo hermético, perfecto de tres entradas en el séptimo juego de la serie mundial frente a Tampa Bay. Es decir, tendrá otra salida, de todo o nada. Nadie se imaginaba, a las alturas que se movería en estos tiempos el zurdo de los guindas.

ESTOY CONVENCIDO, que por la euforia que ha levantado la temporada excepcional de Julio Cesar, que este jueves, prácticamente, se paralizará el país, para disfrutar de este choque, que podrá en juego el boleto a la serie de campeonato, la antesala de la serie mundial. El que pierda, se va a casa, con todo y su centenar de victorias.

AL ESTILO de Fernando Valenzuela, en la década de los 80s, que en cada actuación lo seguíamos en las pantallas de Televisión y de todos los medios de comunicación, eso mismo, ocurrirá con el orgullo de la Higuerita esta noche. No pensamos que la presión puede afectarlo. Ha estado en momentos más críticos y ha salido adelante. La campaña de 20 triunfos, que le permitió ser el máximo ganador de las mayores, lo ha madurado, ha demostrado, que puede cumplir en cualquier circunstancia.

CON TODO Y que Dodgers sufrió dos derrotas por blanqueada ante Gigantes, no hay que olvidar, que los esquivadores, es equipo que batea. En la salida de Urías en el segundo de la serie, terminaron por apalear 9-2.  Y el martes, también exploto la artillería para ganar 7-2, con par de jonrones de Betts y Wilson. Eso será determinante para adquirir mayor confianza. No sabemos, que planes tenga el manager Dave Roberts, de mantenerlo cinco entradas y dejar el resto al bullpen. El mismo juego marcara la pauta.

El CATEGÓRICO triunfo del martes, levanto al ánimo azul, con todo y que no aprovecharon su condición de local en los dos juegos. Para muchos y me agrego a este grupo, consideran que este juego, es la antesala a la serie mundial. Que el ganador se levantara con el cetro absoluto, sin importar lo que puedan hacer los otros involucrados en esta disputa, Medias Rojas de Boston, Astros de Houston y Bravos de Atlanta, que afinan armas para entrar en acción el viernes, luego de dejar en el camino, a Tampa Bay, Medias Blancas y Milwaukee, respectivamente.

HOY TODA LA atención del deporte se centrará en el duelo, Dodgers-Gigantes, especialmente, porque las intenciones del bicampeonato de Los Ángeles, tiene un nombre: Julio Cesar Urías, sin quitarle ni ponerle.

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