UN BICAMPEONATO CLÁSICO E INOLVIDABLE

Culiacán, Sinaloa a 13 de febrero del 2021.- En la historia guinda, sabemos que lo especial, siempre puede ser aún más especial.

Nuestro primer bicampeonato, también llegó contra nuestros rivales más representativos. En 1996, derrotamos a los Venados de Mazatlán y en 1977, a los Naranjeros de Hermosillo.

Pero en la más reciente seguidilla de dos campeonatos en temporadas consecutivas (2019-20 y 2020-21), si bien los rivales fueron los mismos (Venados y Naranjeros, respectivamente), el drama le pintó el color, ya que las dos series finales, se fueron al extremo: siete juegos.

La de 2020, comenzó en casa y con la calma que representan dos victorias para la causa guinda. Pero luego, llegó una racha de más de 20 episodios sin anotar, que rompió un batazo productor de Rico Noel, en el quinto juego.

El entonces jardinero guinda, también pegó el hit ganador en episodios extra, pero al siguiente duelo, Mitch Lively nos colgó ocho ceros. El sexto de la serie titular, fue derrota, pero dos carreras en la novena entrada, la introducción a una explosión ofensiva, que nos permitió ganar 11-0 el séptimo y definitivo.

El título número trece, que completó el segundo bicampeonato en la historia de la franquicia, pudo ser más dramático, pero no mucho.

En el quinto de la final, no sólo estábamos a una derrota de la eliminación, estuvimos a siete outs de caer, antes de un turno inolvidable de Sebastián Elizalde, quien peleó quince lanzamientos con Marcelo Martínez para traer la del empate y un hit de Michael Wing, que dejó en el terreno a los sonorenses.

Luego vino un séptimo juego que, si bien transcurría con cierta calma para nosotros hasta la séptima, tuvo un cierre lleno de emociones.

Carlos Torres necesitaba un out para finalizar la séptima baja. Se posicionó a siete de la victoria más importante de la temporada. Sin embargo, con dos en base, también se puso 2-0 abajo en el conteo contra Isaac Paredes y el siguiente lanzamiento, terminó detrás de la barda del jardín izquierdo para el empate.

La octava y la novena, transcurrieron sin anotaciones hasta que, con un out en la décima alta, Jesse Castillo pegó cuadrangular contra Fernando Salas, para ponerle la mesa lista al bicampeonato.

Tomateros tiene dominio global en postemporada contra Naranjeros y Venados. En duelos que han enfrentado a los guindas contra los de Sonora, en esta etapa, poseemos 42 victorias por 37 derrotas. Es además la quinta final entre ambos y ahora, tenemos ventaja de tres a dos.

En el caso de los rivales patasaladas, acumulamos marca de 59-44 y nos hemos llevado las tres finales en que nos topamos.

Las circunstancias, nos llevaron a encontrarnos con nuestros rivales más fuertes en el terreno, durante dos de los más significativos episodios de nuestra historia. Pero fue nuestra aplicación en el terreno, que le dio a lo clásico un toque inolvidable.

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