11 Abr, 2017
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GRANDES SUEÑOS

Culiacán, Sinaloa.- Su nombre por sí solo no nos dice muy poco sobre béisbol, incluso nos hace recordar a una estrella del futbol inglés que brilló a finales de los 90’s y principios de 2000, pero una vez que él salta al terreno de juego de la categoría Escuelita en la Liga Culiacán AC, es evidente que el béisbol corre por sus venas y que lo tiene presente desde que nació, se trata de Beckham Arámbula, jugador de ligas pequeñas en Culiacán.

Proveniente de una familia netamente beisbolera, el pequeño Beckham se inició en este deporte desde los dos años y medio de nacido, y no fue porque su papá lo llevara, sino al contrario, el primogénito de la Familia Arámbula Martínez, fue quien a su escaza edad pidió ir a un terreno de juego a jugar.

Las raíces de Beckham Arámbula

Con unos papás netamente beisboleros, Beckham Arámbula nació en una cuna beisbolera, desde sus primeros días de nacido iba a los juegos de su papá en la Liga de Béisbol Primera Fuerza Japac o bien, a las diferentes Ligas de Softbol en las que Óscar Arámbula participaba.

Conforme fue creciendo, Beckham le fue tomando mayor cariño al béisbol, en gran parte a que su papá lo practicaba, pero también e igual de importante es a su abuelo Francisco Arámbula Tudon (qepd), quien era el que se ponía a catchar con su nieto a cualquier hora del día.

Los abuelos de Beckham tomaron un papel importante, tanto el señor Francisco, como la señora María Cecilia Ramírez, quienes al igual que hicieron con sus hijos, apoyan en todo momento al primer nieto que vieron nacer.

“Desde chiquito le gustó lo del béisbol, mi papá (QED) se agarraba con él, cuando íbamos a su casa se ponía a catchar con él, apenas podía tirar la pelota pero lo hacía. Tenía pensado meterlo hasta los cinco años a jugar béisbol, pero a los dos años y medio empezó a decirme que quería jugar como yo, ya que me iba a ver jugar a la Japac o Softbol”, destacó Óscar.

“Cuando tomó por primera vez la pelota mi esposo (Francisco) que en paz descanse dijo que a este niño se le iba a dar el jugar a la pelota y ya ven, al parecer no se equivocó”, confesó María en la sala de la casa de los Arámbula Martínez.

Tejiendo su propia historia

Apenas al llegar al campo de la Liga Culiacán AC y Beckham no es difícil de localizar, su melena con risos salen por debajo de un cubre cabeza (estilo MLB), el cual usan algunos peloteros con rastas.

La sonrisa al ver el terreno de juego no la puede ocultar, mucho menos cuando es hora de calentar con sus compañeros. Aquí la cámara no parece estorbarle, mucho menos intimidarlo, él sale a jugar y sabe lo que le corresponde; en esta ocasión su equipo abre el juego bateando y en su primer turno conecta doblete y más adelante anota una de las carreras de los Bravos en el primer inning.

Llegó la hora de verlo en el cuadro, toma su posición en las paradas cortas y su soltura no deja de sorprender, toma la pelota como si jugara en categorías más superiores.

El primer intento a la defensiva, un rodado sumamente fuerte que el bote le pasó por la cabeza, casi a punto de golpearlo, Beckham se ríe y rápido va por la esférica y toma la pelota en la segunda base. Hay dos outs y el bateador en turno saca trallazo por el short stop, Beckham se tira a su derecha, se levanta y saca el out en primera.

Las cámaras graban el out en la inicial y el asombro de los que íbamos a verlo por primera vez no se hace esperar con una sonrisa y asentando con el pulgar de la mano derecha.

Más adelante, Beckham conectó cuadrangulares en turnos consecutivos, ambos con estilo y con Bat Flip incluido. El tercero no llegó porque ya no bateó más en el juego, su equipo ganó con suma facilidad ese encuentro y se colocaron 16-2 en ganados y perdidos.

Pero para Beckham y sus compañeros de equipo el juego no termina con el último out del juego, apenas los papás terminan de recoger sus cosas, ellos siguen en el terreno jugando, ellos no se cansan,  ellos son felices con la pelota, el guante y el bate en la mano.

Los Nacionales parecen ser lo suyo

Beckham Arámbula ha sido convocado en tres ocasiones a Torneos Nacionales, tanto en categoría Pañalitos y ahora en Escuelita, incluso próximamente participará en el Nacional de Regiones en Abril y en Julio lo hará en el Nacional de Ligas representando a la Culiacán AC.

“Él ha estado en tres nacionales, los primeros dos fueron en Tijuana, era el más chiquito del torneo y no le hicieron out en su primer nacional, se fue de 15-15 y en el segundo se trajo el título de carreras producidas. Después le tocó ir a Guadalajara en un Nacional de Escuelita y destacó bastante con el guante y ahí viene el orgullo como papá, escuchar a los demás manejadores decir buenas cosas respecto a tu hijo”, comentó su papá.

Cambió los juguetes por el guante y la pelota

Eran pasadas de las 16:00 horas cuando se llegó al domicilio de la Familia Arámbula Martínez en la Colonia Las Huertas en Culiacán, Beckham se asoma tímido a saludar y recuerda que se le fue a ver jugar apenas unos días antes en la AC.

Parece ser que esta vez, sin sus compañeros de equipo y lejos del campo de la Escuelita en la AC, Beckham se intimida ante las cámaras, apenas y logra hilar tres o cuatro palabras a la vez y voltea a ver a sus papás.

La estrategia empezaba y se decidió ir a su cuarto, a ese lugar en el que es su fortaleza, ahí donde tarde  a tarde juega con su pelota o a los videojuegos.

Las preguntas comienzan y el silencio se escucha por la habitación que está adornada por puros accesorios de béisbol, la alfombra simula el césped de un estadio, su cama (litera) es protegida al estilo malla de bateo y en la parte de arriba luce su colección de gorras.

De inmediato se le deja jugar un poco al videojuego que dejó en pausa, él jugando con los Medias Rojas de Boston contra los Yanquis de Nueva York. En lo que él jugaba, las preguntas empezaron a bombardearlo de nuevo.

“Los Medias Rojas es mi equipo favorito y el “Big Papi” (David Ortiz) mi jugador favorito”. Pero ya se retiró ¿Ahora quién es tu favorito? Ah! Pues ahora lo es Hanley (Ramírez).

Pasaban los strikes y outs en el video juego y Beckham contestaba en corto a las preguntas que se le hacían.

“Mi comida favorita es la pizza y el spaguetti, cuando voy al estadio me gusta comer pizza (contesta mientras sonríe con su papá)”.

Es hora de detener el videojuego y en esta ocasión pone más atención, aunque las cámaras lo siguen intimidando.

“De los Tomateros me gusta ver jugar a Daniel Rodríguez, Joey Meneses, Ramiro Peña e Issmael Salas”, confesó. Incluso, hace poco más del mes, Daniel Rodríguez fue a visitar a él y su equipo a la liga y Beckham le conectó cuadrangular por el izquierdo en el entrenamiento.

Se terminaron los cuestionamientos a Beckham y ahora el escenario cambia, la señora María Cecilia Ramírez observa las cámaras en la sala y atenta se dispone a escuchar a su hijo y nuera durante la entrevista.

Karla Martínez sienta a Beckham en medio de ella y de Óscar, mientras la pequeña Karlita duerme a lado de la abuelita.

“La verdad que sí estamos muy orgullosos, siempre desde que nació le he dado las gracias a dios por habérmelo mandado, toda la vida le estaré agradecido por este niño que me mandó, porque salió muy bueno para la escuela y el deporte, es un niño muy inteligente. Además, quiero que cuando él sea grande y nos vean juntos, la gente note lo mucho que quiero a mi hijo, me emociona tenerlo y a lo mejor para muchos es exagerado pero es el amor de papá”, declaró Óscar.

En casa de los Arámbula Martínez, no solo los hombres practican deportes, Karla, mamá de Beckham juega desde hace tiempo al Softbol y lo hace al nivel de novatas avanzadas como se les conoce en los diferentes circuitos de Culiacán.

“Es un niño muy inquieto, pero es muy buen niño, obediente. Él en su cuarto es feliz, tiene tres cajas llenas de juguetes pero no los usa, él es feliz con la pelota y su guante”, destacó.

El talento que tiene Beckham para el béisbol parece traerlo en la sangre, hace cosas dentro del terreno que muy pocos niños a su edad pueden hacer. La herencia parece venir de familia.

“Mi papá jugaba en su tiempo, mi hermano (Édgar Arámbula) también, incluso dice mi mamá que él si era bueno (ríen) y yo, desde chico igual empecé a jugar béisbol y me tocó jugar en buen nivel, amateur, pero buen nivel”, dijo.

Por desgracia, el papá y abuelo Francisco Arámbula, no tuvo la fortuna de ver a su nieto triunfar en el terreno de juego, tampoco le tocó ver la coronación de su hijo en la Liga Japac, pero cada paso que dan en su vida cotidiana lo dan pensando en él y en lo mucho que él estuviera disfrutando estos momentos a lado de su familia.

“Lo primero que queremos como papás, es que él sea una persona de bien, sea un profesional, si se le da el béisbol adelante, nosotros como sus papás vamos a estar apoyándolo. Él dice que quiere ser beisbolista, sabe que tiene nuestro apoyo, en lo personal me gustaría que lo fuera, primero con los Tomateros y si no es así, que sea una persona de bien, estudiar y prepararse para ser alguien en la vida”, recalcó Óscar.

Mientras que entre semana y el domingo él compite y lucha por el triunfo de sus equipos, Óscar está regresando en el tiempo y disfruta cada momento a lado de su hijo y familia cuando hay juego en la Culiacán AC, él sabe que a esa edad,  lo único que importa es divertirse.

 “Practicar un deporte une a muchas familias, por el deporte eh hecho muchas amistades, conoces a mucha gente, lo veo cada domingo en la Liga Culiacán AC, la convivencia, es lo mejor que uno ve, los niños disfrutando, ellos están encantados aunque hayan perdidos, no saben ni como quedó el juego y eso es lo que uno valora mucho más como padre de familia”, finalizó.